Aprendiendo en Familia

  • Autor Isabel Cancino

  • Categoría Psicopedagogía

  • Creado el 4 octubre, 2017

La importancia del apoyo pedagógico durante el proceso escolar por parte de la familia de un estudiante, se hace imprescindible para el desarrollo y/o afianzamiento de habilidades y destrezas que están en estrecha relación con el concepto aprender. Por lo tanto nos preguntamos ¿De qué forma aprendemos?, ¿Cómo podemos ser parte de esta tarea?, ¿Es importante?, ¿Realmente entregamos el apoyo necesario hacia nuestros hijos?

Nos cuestionamos, pero en el propio quehacer diario somos capaces de cambiar para mejorar esta situación. En el mundo globalizado de hoy diversos estudios realizados en el contexto académico, han apuntado que el éxito de un estudiante va a tener incidencia, a partir de lo que la propia familia aporte durante este proceso. Autores como Coleman, Rivera y Milicic apuntan a esta teoría que se ha vuelto irrefutable, por lo tanto el rol de la familia es fundamental para potenciar las capacidades y habilidades de niños y jóvenes.

También se afirma que tal compromiso mejora de manera sustancial las dinámicas dentro de la sala de clases, se estrechan habilidades sociales en cuanto al grupo de trabajo entre los propios estudiantes de un curso, así como también entre docente – alumno y alumno – docente. Por lo tanto influirá en las competencias del alumno en las diferentes áreas de aprendizaje como por ejemplo matemáticas y lenguaje.

La participación de los padres y/o apoderados debe ser transversal a todas las necesidades del sujeto. En consecuencia “La educación es un proceso que acompaña toda la vida, es “un proceso de aprendizaje permanente, que abarca las distintas etapas de la vida de las personas y que tiene como finalidad alcanzar su desarrollo espiritual, ético, moral, afectivo, intelectual, artístico y físico, mediante la transmisión y el cultivo de valores, conocimientos y destrezas” (Ley General de Educación n° 20.370)

Así como explica la cita anterior los aprendizajes son un proceso de acompañamiento durante todo el ciclo vital. En ocasiones sin darnos cuenta entregamos conocimiento expresando ideas y sentimientos, que se ven abordados durante el día a día.

Activar un rol educativo en la familia ayudara a facilitar la experiencia frente a las tareas escolares. Dicha tarea debe iniciarse desde la etapa pre-escolar hasta llegar a la educación media. Lo cual potenciara año tras año el sentido de compromiso y de responsabilidad en el estudiante.

Sin lugar a dudas para cumplir exitosamente este rol debemos involucrarnos e interesarnos por el quehacer educativo de nuestros hijos (as), ya que ellos son el futuro de esta sociedad.

 

Por:  Sebastián Marchant L., Psicopedagogo.

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